domingo, 13 de mayo de 2018

Los cinco niños de Raquel Suero

De acuerdo con los especialistas, el asesinato del infante Luis Raúl Zaya Suero revela un nivel alto de violencia intrafamiliar que amérita que la sociedad reflexione sobre la importancia de poner más atención en el cuidado de los hijos y estar atentas a las personas a su alrededor.

El psicólogo César Ortiz opina que cuando se analizan este tipo de casos, muchas veces se puede encontrar con la situación de que “cuando uno de esos hombres viola uno de los hijos de esa mujer, puede que lo haga porque la está coercionando o la está volviendo, de alguna manera, cómplice a través de la seducción”, lo que entiende no debe ser permitido.

Terapias
Otro que opinó sobre el horrendo crimen, fue el psicólogo Nelson Rodríguez. Expresó que los hermanos del infante asesinado, los cuales tienen edades de 12, 10, 8 y 4 años de edad, deben ser sometido a terapias durante mucho tiempo para sanar el trastorno psicológicos que han sufrido.

Estos especialistas aconsejan a la sociedad a “denunciar y no ser cómplice de los maltratos que están pasando en la casa de al lado”. “Según lo que se ha informado, los vecinos escucharon del maltrato al que estaba siendo sometido ese niño y nadie dio la voz de alerta, donde existen mecanismos para que la gente pueda hacer las denuncias de manera anónima”, dijo Ortiz.

Luis Geraldo Zayas, el padre biológico del niño que fue violado y asesinado a golpes supuestamente por su padrastro, fue enviado por aun año de prisión preventiva a la Penitenciaría Nacional de La Victoria. Zayas está acusado de abusar sexualmente de una hermana de su hijo.

Está presa como cómplice la madre de este, Raquel Suero, quien sabía de los maltratos a los que sus parejas sometían a los niños y nunca los denunció, según acusación de la Fiscalía.

En total eran cinco los hijos que tenía Raquel Suero, cada uno con un padre diferentes. Luego del asesinato del menor de sus hijos, los demás, con edades de 12, 10, 8 y 4 años, fueron puesto bajo el control del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI).


La gente del lugar continuaba conmocionada por la ausencia de lágrimas que la madre del infante presentó aquella tarde.
“A ella no se le vio el dolor de madre. Solo estaba preocupada por su pareja... culpaba al papá del niño”, puntualizaron. 

Denuncian maltratos
Los golpes, mordidas, quemaduras y arañazos eran los signos que presentaban de forma constante los cinco niños de Raquel Suero, quien atribuía que esas marcas eran producto de otros niños que los golpeaban, así dijeron los moradores.
“Cada vez que yo iba a su casa veía a los niños, especialmente a Luis, con un golpe diferente. Yo sabía que esos golpes no eran de otros niños, porque un muchachito al golpear no dejaría marcas así. Ellos dos los maltrataban”, expresó una vecina, quien prefirió quedar en anonimato.
Familiares

No hay comentarios:

Adbox