AL CARNAVAL DOMINICANO, PAIS INVITADO CURAZAO.
167 comparsas de diferentes partes del país participaron en el desfile del carnaval nacional llenando de colorido la tarde de ayer el Malecón de la Capital.

También el joven José Antonio Castro, fue acribillado por un miembro del Ejército, mientras que varias personas resultaron heridas, entre ellas una niña de cinco años y decenas de delincuentes fueron apresados cometiendo fechorías.

Castro recibió un balazo luego de desobedecer la orden de alto que le diera el guardia. El militar está preso junto a dos acompañantes de la víctima. Carolinne Lizbeth García, de cinco años de edad, recibió un botellazo en la frente durante un pleito y el segundo teniente de la Policía Roberto García recibió un disparon en la pierna cuando dos jóvenes lo atracaron.

El Gran Desfile de Carnaval 2008, culminación de la temporada carnavalesca del país, fue realizado en su tradicional escenario: La avenida George Washington, de esta capital.

El acto, organizado por la Secretaría de Estado de Cultura y la Dirección Nacional de Folklore, fue dedicado a los Lechones de Santiago y contó con gran afluencia de público.

El desfile inició a las 3:00 de la tarde y concluyó a las 7:30 de la noche. Se caracterizó por su gran colorido, alegría, variedad, creatividad y originalidad.

La exhibición fue presenciado por el síndico del Distrito Nacional, Roberto Salcedo, y el embajador de Estados Unidos en el país, P. Robert Fannin, entre otras personalidades.

Las comparsas, compitiendo por 28 premios en ocho categorías, hicieron un recorrido de dos kilómetros de Este a Oeste, hasta la avenida Máximo Gómez.

Como es de costumbre, se puso en ejecución un dispositivo en prevención de sucesos, con unos dos mil efectivos de diferentes cuerpos policiales, además de miembros de la Defensa Civil, Cruz Roja y el Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional.


Originalidad
La variedad de las representaciones fue inmensa: indios taínos, negros esclavos, campesinos, guloyas, roba la gallina, diablos, religiosidad popular, califé y demás; también desfilaron chinos, gaiteros escoceses, gangsters, árabes, galleros y hasta “George Bush”, “Fidel Castro” y “Quirino” cuando era extraditado.

Desde los tradicionales Diablos Cojuelos, Roba la Gallina, Las Cachuas de Cabral y los Papeluces de Cotuí hasta llegar a una representación del Metro Santo Domingo fueron parte de las comparsas que deleitaron con su creatividad a los presentes.

Además de las comparsas nacionales, llamó mucho la atención la representación de Curazao, que fue el país invitado.

Las comparsas de Cotuí, Santiago, Bonao y La Vega fueron de las más ovacionadas por los asistentes, junto al rey del carnaval Raudy Torres y la reina Rosa Margarita de Aliés.

Mientras que la Comisión Asesora Permanente para la separación del carnaval de las fechas patrias y la cuaresma consideró que la celebración del carnaval de Santo Domingo continúa fuera de lugar.


Afirmó que a la fiesta de Carnaval es necesario darle un giro, para hacerlo anteceder al día del inicio de la cuaresma y para que no coincida con las fiestas patrias.

Señaló que la constante celebración del carnaval de Santo Domingo y las provincias dentro de la cuaresma distorsiona el sentido religioso del pueblo y lo maleduca en la ignorancia y desprecio de los valores religiosos. Indicó que lo mismo sucede con las fiestas patrias.

Recordó el hecho de que el carnaval es una actividad que es celebrada en todo el mundo en su fecha apropiada, por lo que no se justifica que en la República Dominicana lo sigamos mezclando con la cuaresma y las fiestas patrias, pues son tres momentos del calendario anual que tienen su propio significado, lugar e importancia.

Advirtió que la Comisión Asesora Permanente no está en contra de las fiestas carnavalescas, pero que continuará reclamando pacíficamente la recuperación de esta tradición, para que también en nuestro país estas expresiones populares terminen con los tres días anteriores al Miércoles de Ceniza.

La Comisión Asesora Permanente para la Separación del Carnaval de la Fecha Patria y la Cuaresma es presidida por el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo y está integrada por más de 70 personalidades de la vida nacional, bajo la coordinación de la Pastoral Juvenil y la Fundación de Profesionales para el Desarrollo de la República Dominicana (FUNDAPRO).