
GENERAL GONZÁLEZ RECHAZA ACUSACIONES
Senador Wilton Guerrero: 'la Policía Nacional tiene en Baní una asociación de malhechores'
Sostuvo que niguna autoridad respondió a sus denuncias
Tomado de Clave Digital
Yajaira Figari/Clave Digital
SANTO DOMINGO, DN.-El senador Wilton Guerrero denunció que los jefes policiales de Baní se reunían con frecuencia con los 7 narcotraficantes ejecutados en Paya el pasado martes, con los cuales compartían amigablemente y "comían chivo".
Pidió al Procurador General de la República y al Jefe de la Policía Nacional que una investiguen en torno al desempeño de la ayudante fiscal Esther González, y el Comandante de la Décima Octava Compañía de la Policía Nacional, general Hilario González y González, por alegadas vinculaciones con narcotraficantes.
Asimismo, solicitó que sean investigados el ex procurador fiscal de la provincia, Víctor Cordero, al ayudante fiscal conocido como Vitinni, y a Máxpero Hatuey Santana.
"A excepción del mayor Oscar Tejeda todos los incumbentes han fomentado al narcotráfico y han cobrado en los puntos de drogas. Teníamos inventariados 375 puntos de drogas cuando llegó Tejeda", señaló. Acusó a los fiscales de involucrar bajo alegatos falsos a ciudadanos con el propósito de extorsionarlos y despojarlos de prendas y dinero en los allanamientos.
"La Policía Nacional tiene en Baní una asociación de malhechores que le sirve de soporte a una banda de delincuentes que opera en Azua, que se dedica a hacer tumbes a los narcotraficantes. Este hecho de sangre ocurrido recientemente (caso matanza de Paya), esos señores eran visitados con frecuencia por oficiales policiales de la dotación de Baní", agregó.
(Pasadas las tres de la tarde, el general González y González reaccionó ante las denuncias del senador Guerrero, y afirmó que no son ciertas. Dijo que desconocía que el legislador había presentado esas acusaciones en su contra y defendió su labor al frente de la PN en Baní, cargo en el cual lleva un año. Resaltó que en su gestión ha apresado a 165 personas acusadas de narcotráfico).
Sostuvo que a pocos metros del cuartel de la Policía Nacional en Baní opera un punto de venta de drogas custodiado por un hombre armado, y los agentes policiales lo permiten.
Reiteró que los altos oficiales se reunían con los narcotraficantes ajusticiados en Paya. "Eran tan descarados que los visitaban en las yipetas policiales", precisó, y afirmó que casi todos los encargados de la DNCD en Baní han servido a los narcotraficantes.
Declaró que hace dos años, el 20 de septiembre de 2006, entregó un voluminoso expediente a las autoridades del Ministerio Público; de Interior y Policía y de la Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo, en el cual se describen los casos de impunidad y alegada complicidad de las autoridades locales de la provincia Peravia con los narcotraficantes y otros delincuentes.
Wilton Guerrero.
César de la Cruz / Clave Digital.En una rueda de prensa que comenzó casi cuatro horas después de una larga reunión del senador con el Procurador General de la República, el secretario de las Fuerzas Armadas y el jefe de la Policía Nacional, Guerrero leyó parte de las pruebas que a su juicio demuestran la connivencia de autoridades policiales y del Ministerio Público con los narcotraficantes.
Dijo que el 16 de agosto de 2004 denunció que desde la fortaleza de Baní se dirigía una banda de atracadores. Sostuvo que todos los oficiales que han comandado la Dirección Nacional de Control de Drogas -DNCD- en Baní han servido narcotráfico.
Citó las ocasiones en que se ha reunido con la Policía, la Procuraduría y otras autoridades, y nunca ha recibido respuesta.
Reveló que le ofrecieron protección y que está evaluando si la acepta, aunque adelantó que no teme por su seguridad física.
Señaló el senador Wilton Guerrero que varias ocasiones visitó al procurador general de la República, al secretario de Interior y Policía, al consultor jurídico del Poder Ejecutivo, al ex jefe de la Policía Nacional, junto a dirigentes y líderes de organizaciones civiles de esa provincia, para denunciar la ola de violencia, de criminalidad, prostitución y el auge de las actividades ligadas al narcotráfico.
“Yo no era senador y mi esposa Nelly Melo se estaba juramentando, como gobernadora, y yo simplemente era miembro de un voluntariado que se formó en Baní, y dije que desde la fortaleza se dirigía una banda de asaltantes”, advirtió el legislador, quien expresó que a partir de esa fecha empezó a vivir una víacrucis en su campaña contra este mal.
Denunció que desde la fortaleza policial se dirigían bandas de asaltantes y atracadores que mantenían a la población en estado de zozobra e intranquilidad.
Ese mismo día inició junto a las organizaciones de la sociedad civil, un peregrinaje a los despachos de las distintas organizaciones en reclamo de que las autoridades adopten las medidas correspondientes.
El 20 de agosto de ese año, visitó al Procurador General de la República, Radhamés Jiménez y al magistrado Rodolfo Espiñeira Ceballos, a quienes se les fue entregado un voluminoso expediente que contenía una serie de denuncias sobre casos de mal manejo procesal, que implicaban faltas graves a la función del ministerio público.
También contenía graves denuncias sobre la “escandalosa conducta” de miembros del ministerio público.
“He presentado sólo una parte de las visitas y gestiones hechas por mí, acompañado casi siempre por honorables y distinguidos dirigentes y líderes de organizaciones de la sociedad de Peravia. He recogido solo las que he recordado pero tanto a mi como a esos líderes se nos han gastado las suelas de los zapatos solicitando, reclamando, implorando la adopción de medidas para devolverle la paz, la tranquilidad y el sosiego a la sociedad banileja”, expresó.
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