Nueva York.- Bianella Susana, madre dominicana de cuatro hijos, de 27 años de edad, enfrenta condena de hasta 30 años en la cárcel por haber dejado morir a su hijo David Gallariaga de 2, después que su otro hijo Cristian Fernández, lo hirió gravemente y ella indiferente, sentada en su computador el menor agonizaba.
El caso ocurrió en Orlando (Florida), donde residía con sus hijos.
Los fiscales sostienen que la señora Susana llegó a su apartamento y vio al pequeño con profusas heridas sangrantes, pero en vez de ayudarlo o llamar inmediatamente al 911, se sentó en su computadora portátil.
Fue acusada y se declaró culpable de complicidad en caso de homicidio cometido por Cristian Fernández, otro hijo de Bianella y de 12 años de edad, ahora de 14.
Los fiscales dijeron que Bianella encontró a su hijo inconsciente y esperó dos horas, antes de llevarlo al hospital Saint Luke.
El menor había sido golpeado fuertemente, probablemente como resultado de una caída brusca.
Dos días después de estar ingresado, el niño murió y ella mintió a los investigadores de la policía y de la Agencia de Bienestar Infantil.
"Ella dijo que estaba en el banco, que no estaba en la casa cuando el niño agonizaba y que su hijo mayor Cristian la había llamado por teléfono", declaró en la corte el detective Mechelle Soehling de la Oficina del Sheriff en Jacksonville.
El fiscal Marcos Caleil señaló que "la señora Susana no hizo nada, excepto para salvarse a sí misma". La defensa alegó que ella llamó a psicólogos y trabajadores sociales para que la ayudaran y que sufre de estrés post traumático, por haber tenido una vida de pobreza, abandono y violencia doméstica.
Los fiscales dicen que la dominicana encubrió y protegió a su hijo Cristian, porque el muchacho "es todo su mundo" y estuvo durante cuatro horas en la computadora antes de decidirse llevar al menor al hospital.
Historia
Susana madre de Cristian a los 12 años, se mudó a Jacksonville para alejarse de una relación abusiva con otro hombre que no es el padre del muchacho acusado.
La psicóloga Jacqueline Brown, dijo que la dominicana vivía bajo el susto y las presiones. La barra de su defensa también arguyó que ella se sintió mal, porque llamó por ayuda para tratar de salvar al niño de 2 años, pero no consiguió apoyo y no lo hizo a propósito.
"Todos cometemos errores y algunos de nosotros cometemos errores más grandes que otros", testificó en la corte Jessica Callow, una media hermana de Susana.
Representantes de grupos y organizaciones de ayuda a las mujeres, estuvieron en la audiencia en la que el magistrado pospuso la sentencia de la dominicana.
Luego de varias horas de testimonios, el juez James Daniel dijo que sentenciará as Susana este lunes 12 de agosto y ella podría ser condenada entre 13 a 30 años de prisión.
Ella lleva dos años en la cárcel del condado Duval, no bebe ni usa drogas y tenía dos empleos para mantener a sus cuatro hijos.
En cárcel, ha escrito un diario de 100 páginas de seis capítulos en el que relata que su abuela en la República Dominicana la enseñó a hacer pasteles y su padre a nadar.
Pero raras veces veía a su madre, quien luego la trajo a Miami, cuando Susana tenía 8 años de edad.
Cuando tenía 10 años, su mamá no fue a recogerla a la escuela y la dejó afuera esperando hasta en la noche, cuando ambas se alojaban en un motel en 1996.
A esa edad, quedó embarazada de "José" quien le exigió abortar y su madre también. A los 14 años, su madre la sacó del motel con su hijo Cristian para estar con un "amigo". Horas después el menor de dos años, fue visto desnudo en el estacionamiento del motel.
La policía encontró a la madre de Susana, borracha, drogada y con cocaína en su bolso. La Mamá llevó Susana y su hijo a una casa móvil que no tenía electricidad ni agua, hasta que alguien llamó a la policía.
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