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Las mujeres gritan "paren de matarnos" a una América Latina en pleno giro conservador

La geografía de América Latina se tiñó de púrpura este domingo. 

En una región que vira hacia la derecha (con gobiernos ultras que incluso niegan derechos a las mujeres, como sucede en Centroamérica) y donde ser mujer es un riesgo mortal, las movilizaciones por el Día Internacional de la Mujer se convirtieron en un pliego de urgencia y una exigencia de cambio. Aunque el ánimo varió entre la rabia en México, el duelo en Brasil y la alerta política en Chile, un solo mensaje unificó las fronteras: la vida de las mujeres puede depender de los cambios políticos o la inestabilidad regional.

La jornada en la región se vio marcada por las elecciones para el Congreso y las consultas interpartidistas en Colombia, porque lo que en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali, distintas colectivas anunciaron que las movilizaciones principales se realizarán el viernes 6 y el sábado 7 e incluso hasta el 15 de marzo. Algunas llamar presentarse a las urnas con algún símbolo de resistencia, como un pañuelo morado. “El 8 de marzo será una jornada electoral. Y nosotras, como mujeres, tenemos la responsabilidad de ejercer este derecho, por el cual se luchó tanto”, recomendó el Bloque feminista, una plataforma de mujeres y disidencias de género.

Mientras tanto, en la vecina Venezuela, las mujeres reclamaron su lugar en la transición en la marcha del 8M. “Este proceso de transición no puede dejar por fuera a las mujeres”, afirmó Evelyn Pinto, coordinadora de la Alianza de Mujeres Políticas y una de las organizadoras de la manifestación. “El 90% de los integrantes de los comités de familiares de presos políticos son mujeres; por eso tenemos que ser parte de una transición. Son años de derechos vulnerados. Exigimos salarios dignos y políticas sobre el cuidado, que genera tanto ingreso en el mundo y aún no ha sido cuantificado”, reclamó.

En Argentina, organizaciones feministas, políticas, sociales y sindicales se manifestarán este lunes para protestar contra la violencia machista, la brecha salarial, la precarización laboral y en defensa de los derechos vulnerados de las mujeres y las disidencias sexuales. La convocatoria fue organizada por el colectivo Ni Una Menos, los gremios nucleados en las federaciones CGT y CTA, así como la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, entre otras agrupaciones.

La decisión de trasladar la protesta al lunes aspira a acompañar la movilización con un paro de actividades, que un domingo hubiera pasado inadvertido. Habrá marchas en distintos puntos del país, pero la manifestación principal tendrá lugar en Buenos Aires. Por la tarde, alrededor de las 16.30, la marcha irá desde el Congreso nacional hasta la histórica Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada. Allí, el Gobierno ultraderechista de Javier Milei será epicentro de los reclamos: desde su asunción en 2023, el presidente ultraderechista ha desarticulado y desfinanciado los programas estatales de atención y prevención para víctimas de la violencia machista y para enfrentar la desigualdad de género. Para Milei, son expresiones de la ideología woke que él busca desterrar.

El lema “Parem de nos matar”, escrito en pancartas o coreado por manifestantes este domingo, resume la demanda más básica —y urgente— de las brasileñas a sus compatriotas hombres en este Día Internacional de la Mujer. Que las dejen de matar. Miles de mujeres marcharon en São Paulo, en Río de Janeiro y decenas de ciudades tras un 2025 con más víctimas de feminicidio contabilizadas que nunca, 1.518 mujeres y niñas. En las marchas también hubo mensajes para las atrapadas en el ciclo de violencia que precede al asesinato: “Não é amor é violência, denuncie!”. La concienciación popular y política ante la violencia machista ha dado un salto en los últimos meses a causa de varios casos brutales que han puesto el foco en un tipo de violencia que en Brasil mata a cuatro mujeres al día; otras diez diarias sobreviven a intentos de feminicidio.

Las marchas, convocadas por movimientos feministas y partidos de izquierdas, han reclamado el fin “de la epidemia de feminicidios”, la legalización del aborto más allá de las tres causales vigentes, o el fin de la jornada de seis días de trabajo y uno de libranza.

Protesta por el Día de la Mujer en Río de Janeiro, este domingo.

EFE.- A siete meses de unas elecciones que se perfilan muy reñidas, tanto el presidente Luiz Inácio Lula da Silva como el senador Flávio Bolsonaro, el aspirante más destacado de la derecha, han enviado mensajes con motivo del 8M.

Lula arrancó su mensaje institucional a la nación recordando que “cada seis horas un hombre mata a una mujer en Brasil”. Y añadió: “Cada feminicidio es el resultado de una suma de violencias diarias, silenciosas normalizadas”. El presidente instó a sus compatriotas varones que reflexionen sobre cómo tratan a las mujeres.

El senador Bolsonaro, hijo del expresidente, defendió en un video en redes sociales que las brasileñas puedan ser lo que deseen, sin necesidad de tener que escoger entre “cuidar de los hijos o cumplir sus sueños”, con un discurso centrado en la familia y la escasez de guarderías.

En la marcha de São Paulo un grupo de ultras, que han intentó provocar a las presentes con lemas a favor de Bolsonaro padre y Donald Trump, fue dispersado por la policía, informa la prensa local. La marcha continuó.

Protesta feminista en Caracas, Venezuela, este domingo.

Las mujeres de Guatemala marcharon el domingo consientes del retroceso que sufren sus compañeras centroamericanas, en una región donde gobiernos como el de Nayib Bukele o el de Daniel Ortega han generado tal presión y persecución contra las organizaciones feministas, que estas ha desaparecido. La Agrupación por la Despenalización del Aborto, la única ONG de El Salvador dedicada a defender el derecho de las mujeres a decidir durante el embarazo, anunció a finales de febrero su disolución por la “involución” de derechos humanos bajo el régimen de Bukele. “El Gobierno ha adoptado desde hace algún tiempo una posición muy conservadora en la que los derechos de las mujeres están negados. Se nos ha cortado toda comunicación con el Ministerio de Salud, Educación e incluso con la Policía, con quienes coordinábamos para denunciar casos de abuso sexual”, denunció a este periódico la feminista y exguerrillera Morena Herrera, expresidenta de la Agrupación.

El régimen de Ortega en Nicaragua no solo prohibió el aborto en todas sus formas, sino que criminalizó la protesta social. El Gobierno de Ortega ha perseguido a las principales figuras del feminismo, que más tarde se vieron obligadas a la clandestinidad, el exilio, la amenaza de cárcel, la confiscación de sus bienes y el retiro de su nacionalidad.

Protesta por el Día de la Mujer, en Chile.

Este domingo las guatemaltecas marcharon por el respeto a esos derechos negados. “Estamos aquí para exigir que sean respetados y garantizados los derechos de todas”, dijo en la capital Carmen Rosales, de la organización TierraViva, según declaraciones que recoge Efe. “El 8 de marzo es en memoria de todas las mujeres que han luchado por nuestra libertad, por las oportunidades que ellas no tuvieron”, dijo Carla Muj a la misma agencia de noticias.

México: Muros de metal frente a la marea púrpura

Miles de mujeres abarrotaron las calles de las principales ciudades de México con el recuerdo fresco de casos recientes de feminicidios que han puesto, nuevamente, el foco en la violencia machista de un país que cuenta cada año a sus muertas por centenares. En Ciudad de México, las feministas marcharon desde el mediodía en el icónico Paseo de la Reforma para concentrarse en el Zócalo capitalino. Una de las imágenes del día ha sido, nuevamente, el contraste entre la frustración e ira por la impunidad del 95% en los crímenes de género y el Palacio Nacional, sede del poder Ejecutivo, perimetrado con vallas metálicas.

Con una camiseta de tirantes y un vestido decorado con los carteles de búsqueda de las ausentes, Araceli, una artista de 26 años, ironiza: “¿Dónde están los muros que nos protegen a nosotras?”. La rabia de la marea púrpura en el país norteamericano no es para menos. México cerró 2025 con poco menos de 2.798 asesinatos de mujeres. De ese total, la justicia solo ha abierto diligencias por feminicidio en 725 casos. Dicho de otra forma: cada día fueron asesinadas siete mujeres.

Marcha en Ciudad de México, en el marco del Día de la Mujer.

Entre los carteles de este 8M destacan los nombres propios. Sobre todo el de Kimberly Joselín Ramos y Karol Toledo. Ambas eran estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y sus cuerpos fueron hallados en los primeros días de marzo. Las manifestantes también recordaron otras mujeres que han sido víctimas de la violencia feminicida, como la madre buscadora la madre buscadora Rubí Patricia Gómez-Tagle de Sinaloa. Maite, alumna de Derecho en la FES Acatlán, de 20 años, resalta lo “triste” que es que “como estudiante, no puedas ni ir a la universidad segura”.

Muchas manifestantes mostraron su frustración con el Gobierno de la presidenta, Claudia Sheinbaum, la primera mujer en lograr la Presidencia del país norteamericano. La realidad es que la propia mandataria ha vivido en carne propia el machismo cultural en México. El pasado noviembre, Sheinbaum fue acosada por un hombre desconocido que se le acercó, intentó darle un beso y le tocó el pecho.

Chile: “Ni un paso atrás” ante el cambio de mando

Chilenas de todas las edades —40.000 según las estimaciones de Carabineros— salieron a las calles de la capital. La convocatoria fue a las 10 de la mañana este domingo, en la Plaza Italia, un centro neurálgico de Santiago de Chile, y la marcha arrancó a las 11 horas. Diversas agrupaciones de mujeres de diferentes partes del país, clubes deportivos, partidos políticos, pero sobre todo ciudadanas de diferentes generaciones hicieron de este 8M una jornada festiva —cantada, bailada y colorida—, organizada por la Coordinadora Feminista 8M. La cantidad de gente, sin embargo, fue significativamente inferior a la que salió a las calles en 2020, en medio del estallido social, cuando según Carabineros salieron 150.000 mujeres a los espacios públicos. De acuerdo a expertos y organizadoras, sin embargo, en aquella ocasión fueron muchas más.

Este 8M llegó a tres días del cambio de mando presidencial. El miércoles terminará el Gobierno del izquierdista Gabriel Boric y arrancará el de José Antonio Kast, ultraconservador, que llegó a la Presidencia con un silencio estratégico en temas de libertades individuales y derechos reproductivos. Las organizaciones se declaran en “alerta” y el lema de este 8M 2026 fue “ni un paso hacia atrás, cien pasos hacia adelante”. Entre los carteles que portaban las asistentes se leían algunos alusivos críticos a la llegada al poder de Kast y a algunas de sus ministras.

Con información de Naiara Galarraga Gortázar, Rocío Montes, Florantonia Singer, Juan Carlos Espinosa, Javier Lorca y Carlos S. Maldonado.

EFE

El País Argentina

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