El expresidente de Venezuela y su esposa, Cilia Flores, están acusados en un tribunal federal de EE.UU. por delitos de "conspiración narcoterrorista" y otros relacionados al narcotráfico. Desde su detención, el 3 de enero, están recluidos en Nueva York.
Los venezolanos siguen de cerca los acontecimientos en Nueva York
Los habitantes de Caracas siguen con atención los acontecimientos en el tribunal de Nueva York, donde se espera que Maduro comparezca.
Los opositores a su gobierno expresan su deseo de que "nunca regrese" a Venezuela y que pague "por todos sus crímenes", mientras que los partidarios del chavismo esperan su liberación.
Ana Patricia, una abogada jubilada de 72 años, declaró a la BBC que, a pesar de la censura gubernamental, todos intentan seguir el proceso.
"Pueden controlar lo que publican los medios venezolanos, pero no lo que se publica en la prensa internacional".
Respecto al destino de Maduro, expresó cierta compasión: "Es un hombre que lo tuvo todo, pero lo perdió por la avaricia y un ego desmedido. Siento lástima por él, porque al fin y al cabo es un ser humano, pero espero que reciba cadena perpetua. Tiene que pagar por sus crímenes".
Adriana, una enfermera de 35 años de La Guaira, al norte de Caracas, también manifestó su convicción de que Maduro debería enfrentar cadena perpetua, “o al menos 30 años”.
“Espero que rinda cuentas por el daño que le ha causado a Venezuela, y no solo él. Espero que los demás políticos que lo apoyaron, y que también están acusados de narcotráfico, sean encarcelados”, agregó.
En el oeste de Caracas, Agustina Parra, una enfermera jubilada de 67 años, le dijo a la BBC que está confiada: “Mi presidente Maduro será liberado”.
“A pesar de sus defectos, no ha sido un mal presidente. Sabe que es inocente y lo demostrará”, agregó.
Parra afirmó que el gobierno estadounidense “ni siquiera sabe de qué acusarlo”.
“Lo acusan de narcotráfico, de posesión de armas… Y no puedo aceptar las acciones del presidente Trump en Venezuela, donde murieron tantas personas”.
Por Norberto Paredes, BBC Mundo

0 Comentarios