miércoles, 12 de abril de 2017

Un retiro de periodistas

Fue realizado el Primer Retiro de Periodistas y Comunicadores Católicos “Jesucristo como comunicador”,  en la parroquia San Antonio de Padua, coordinado por el párroco Kennedy Rodríguez; el comité gestor pro la Asociación de Periodistas Católicos que coordina Rafael Alonso Rijo, y la Unión Católica de Comunicadores (Ucadeco).
Durante el retiro cuaresmal se dictaron tres conferencias: “Jesús el comunicador”,  a cargo de Rodolfo Espinal, galardonado locutor y políglota de una profunda formación cristiana; “Las tentaciones de los periodistas y comunicadores”, a cargo de Alicia Estévez, directora de la edición digital de Listín Diario, y la tercera titulada, “La espiritualidad de los periodistas y comunicadores”, bajo la responsabilidad del obispo emérito de Santiago, monseñor Benito de la Rosa y Carpio.

En su ponencia, Espinal destacó las cualidades comunicativas de Jesús de Nazaret, principalmente la oral, y cómo su mensaje perdura más de dos mil años después.

Trayéndola a estos tiempos, observó que el éxito de Jesucristo, como comunicador , radica en que “contaba historias verdaderas, y siempre dijo la verdad, aunque esa verdad  lo llevara a la muerte física, más no espiritual, pues su verdad trasciende al día de hoy”.

“Ese debe ser el periodismo de hoy, esa debe ser la misión del comunicador, contar historias verdaderas, no historias con verdades manipuladas, no importa quién se moleste con esa verdad”, apuntó.

En su disertación, Alicia Estévez hizo un paralelismo entre los siete pecados capitales y la responsabilidad ética del periodista.  

Partiendo de experiencias vividas en sus más de 20 años de ejercicio profesional, la periodista comparó estos siete pecados capitales (son capitales debido a que por vía de consecuencia conllevan a otros pecados), con los deberes de los periodistas y comunicadores, a la luz de los 10 mandamientos.

“Los periodistas debemos  ser firmes”, dijo, “los periodistas debemos examinar permanentemente nuestras conciencias, no importa lo que pueda suceder, pero debemos hacer lo que haya que hacer en el momento debido”.

De su lado, monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, obispo emérito de Santiago, exhortó a practicar un periodismo más apegado a la ética, ya que atraviesa por una de sus peores crisis de la etapa democrática iniciada con el ajusticiamiento del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina.

“Nunca, como ahora, había habido tanta confusión ética en este quehacer que García Márquez definió como el mejor oficio del mundo; nunca antes tantos periodistas activos, empleados de los periódicos, la radio y la televisión, habían estado al mismo tiempo en las nóminas del gobierno”, observó.

Dijo que esa es una responsabilidad compartida entre los propietarios y ejecutivos de los medios y los periodistas debido a los bajos salarios, que obligan al pluriempleo y a aceptar la dicotonomía de trabajar para el Gobierno al mismo tiempo que se ejerce la función periodística. 

Dijo que “Confieso que no es fácil hablar de comunicación social en estos tiempos cuando el mundo sufre sacudimientos derivados de la perdida de la brújula de la moral y la sociedad dominicana padece de una grave anomia social, que es el divorcio entre la conducta de la comunidad y los valores y normas establecidas”.

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