Subscribe Us

Cardiólogo ocoeño revela hallazgos de revolucionario estudio científico

Santo Domingo, RD. - En un acontecimiento que sitúa a la medicina de la República Dominicana en el mismo corazón del debate científico internacional, una histórica investigación coliderada por el destacado cardiólogo dominicano, el doctor Ángel González Medina, ha sido publicada por la prestigiosa Revista Interamericana de Cardiología.

Ahora, en unas declaraciones exclusivas para Listín Diario ofrecidas el sábado último en la sede de la Escuela de Medicina de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde se desempeña como docente, González, oriundo de San José de Ocoa, desglosó detalles más amplios de los alcances de su más reciente investigación internacional.

El estudio, titulado "Asociación entre la lipoproteína (a) y la fibrilación auricular: verdadero o falso, y el camino a seguir", analiza una de las incógnitas más urgentes de la medicina cardiovascular moderna, esto es, si los niveles elevados de la Lipoproteína (a), un componente genético de la sangre comúnmente abreviado como Lp(a), actúan de forma directa en el desarrollo de la fibrilación auricular (FA), "la arritmia cardíaca más frecuente y peligrosa del planeta".

El doctor Ángel González ha desarrollado una productiva carrera en la medicina de alta especialidad, ejerciendo actualmente en el Centro de Medicina Avanzada Abel González y como docente en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

En esta investigación, González unió esfuerzos junto a un equipo de coinvestigadores internacionales de la Universidad de Ottawa (Canadá) y especialistas locales como la doctora Milagros Terrero-Cuesta.

Para la República Dominicana, la presencia de González como autor principal representa un motivo de orgullo para la región, además de elevar el estándar del país en materia de investigación clínica y publicaciones de alto impacto.

Visiblemente emocionado por este logro científico, este cardiólogo sureño explicó que la Lipoproteína (a) es una partícula LDL, conocido como "colesterol malo", modificada genéticamente que no se altera con dietas ni con los fármacos tradicionales como las estatinas.

Hasta ahora, recordó, se sabía que era un factor de riesgo letal para infartos de miocardio y estenosis aórtica. Sin embargo, su vínculo exacto con la arritmia auricular se mantenía en una "zona gris".

El estudio coliderado por González aclara este panorama bajo la premisa de "verdadero o falso", concluyendo que la asociación es verdadera debido a mecanismos moleculares directos e indirectos. La investigación demuestra que niveles elevados de Lp(a) propician un entorno hostil en las aurículas cardíacas (las dos cavidades superiores del corazón que reciben la sangre que regresa del cuerpo y de los pulmones), a través de tres vías críticas.

Primero, la disfunción endotelial, que altera el revestimiento interno de los vasos sanguíneos del corazón; segundo, desequilibrio protrombótico, que incentiva la formación de coágulos al bloquear la disolución natural de la fibrina, y tercero, el extres oxudativo e inflamación celular, que "provoca un remodelado estructural y eléctrico de la aurícula, facilitando que el corazón pierda su ritmo natural y comience a latir de manera caótica (fibrilación)".

Para la República Dominicana, el impacto sanitario de este estudio científico tiene un valor extraordinario, tomando en consideración que alrededor del 20% de la población mundial posee niveles peligrosamente elevados de Lp(a) determinados por su ADN.

En el país, la falta de tamizaje preventivo oculta esta condición bajo diagnósticos generales de hipertensión o "colesterol alto".

El estudio del doctor González pone una señal de alerta sobre la necesidad de medir la Lp(a) al menos una vez en la vida de los pacientes dominicanos.

La fibrilación auricular es la causante directa de una gran parte de los derrames cerebrales isquémicos en el país, eventos que saturan el sistema de salud pública y destruyen la economía familiar. Identificar que un paciente tiene la Lp(a) alta permitirá vigilar de cerca la aparición de arritmias antes de que ocurra una catástrofe neurológica.

El trabajo de González traza el camino hacia el futuro de la cardiología, apuntando a futuras nuevas terapias dirigidas que silencian el gen ARN de la Lp(a) en el hígado.

Tanto este cardiólogo como sus colegas han llamado de urgencia a la comunidad médica de la región para actualizar los criterios de estratificación de riesgo cardiovascular.

El estudio argumenta que no basta con medir el colesterol tradicional, sino que el perfil lipídico moderno del paciente de alto riesgo debe incluir la dosificación de la Lipoproteína (a).

Publicar un comentario

0 Comentarios